preguntas y respuestas
Para tener las respuestas indicadas es preciso elaborar la pregunta adecuada. Tal vez por eso sólo obtengo vagas, difusas y contradictorias contestaciones a mis múltiples e infinitas interrogantes. Hay mucho ruido en mi cabeza por estos días; miles de historias penden de hilos imaginarios y otras simplemente nadan en mi entorno como en un acuario, un acuario de sentimientos inconexos. Hay tantas voces y mucho silencio; demasiadas contradicciones y contadas certezas. Mi mente no para, no respira, no duerme sólo se expande y se contrae cual criatura en plena agonía. Hay movimientos telúricos en mi alma. Hay momentos en que las placas se acomodan y por instantes este intenso dolor aborda mi pecho. Es un dolor sordo y profundo que me roba la respiración. He muerto y renacido tantas veces como puestas de sol. Mi suelo es arenoso y movedizo. Mi cielo es rojo y estrellado. Mi alma es todo y nada. Yo existo y desaparezco. Soy del tamaño de lo que veo y, en este momento, soy un pequeño halo de luz silencioso que desaparece entre las sombras.
Tal vez necesito una dosis de luna o un baño de atardecer. Tal vez y, sólo tal vez, después de eso, logre formular las respuestas adecuadas y obtener respuestas precisas. Tal vez y, sólo tal vez, seré lo suficientemente valiente para entenderlas...
Tal vez necesito una dosis de luna o un baño de atardecer. Tal vez y, sólo tal vez, después de eso, logre formular las respuestas adecuadas y obtener respuestas precisas. Tal vez y, sólo tal vez, seré lo suficientemente valiente para entenderlas...
