miércoles 9 de enero de 2008
martes 8 de enero de 2008
Oruga
Hoy leí a cerca de las mariposas Monarca. Soy una especie de insecto evolucionado que, por genética, pueden recordar sus lugares de migración así como, al llegar el otoño, sus expectativas de vidas simplemente se multiplian por 8. El sentido que marca sus nesidades biológicas es más parecido a los humanos que a los insectos de su especie. Es una de las criaturas que han vivido millones de años sobre de la tierra y, al ser tan frágil su muerte (después de fallecer se desvanecen) se conoce poco sobre ellas. Su proceso de vida es impactante. Dentro de su metamorfosis, sufren procesos importantes de transformación que derivan en una fragante mariposa.
Los seres humanos somos, hasta cierto punto, mariposas en potencia. Es decir, tímidos capullos colgados de los ramales de la vida que esperan el momento de descubrir que son un hermoso animal alado. Todos sufrimos procesos metamórficos en algún momento de nuestra vida. Algunos más que otros. Más o menos dramáticos, sin embargo, todos pasamos por diferentes etapas de estrés físico y/o emocional que nos empujan hacia la muerte o hacia la autosuperación. Todos hemos sufrido muertes pequeñas. Al menos yo he muerto incontables veces y he renacido un sín número más.
Hoy a 364 días sin fumar, puedo decir que soy otra cosa. No soy precisamente una mariposa, no soy oruga. Estoy en un paso intermedio, soy un animal mítico amorfo y desconocido hasta ahora. Soy una transparencia que ruega por ser fotografía. Soy un bosquejo que quiere ser cuadro. Soy una letra todavía no escrita. Una historia no contada. Un silencio no callado. Soy simplemente yo.
Los seres humanos somos, hasta cierto punto, mariposas en potencia. Es decir, tímidos capullos colgados de los ramales de la vida que esperan el momento de descubrir que son un hermoso animal alado. Todos sufrimos procesos metamórficos en algún momento de nuestra vida. Algunos más que otros. Más o menos dramáticos, sin embargo, todos pasamos por diferentes etapas de estrés físico y/o emocional que nos empujan hacia la muerte o hacia la autosuperación. Todos hemos sufrido muertes pequeñas. Al menos yo he muerto incontables veces y he renacido un sín número más.
Hoy a 364 días sin fumar, puedo decir que soy otra cosa. No soy precisamente una mariposa, no soy oruga. Estoy en un paso intermedio, soy un animal mítico amorfo y desconocido hasta ahora. Soy una transparencia que ruega por ser fotografía. Soy un bosquejo que quiere ser cuadro. Soy una letra todavía no escrita. Una historia no contada. Un silencio no callado. Soy simplemente yo.

