jueves 25 de octubre de 2007

La mujer en la actualidad.

Cuando era chica, decía que algún día iba a ser Presidente de México y, con ello, cambiar la realidad social a la que nos enfrentábamos. En frente de casa de mi papá, en ese entonces una zona residencial de lujo, al limpiar el terreno de enfrente para fraccionar se instalaron, "temporalmente", "paracaidistas", término utilizado por el groso de la gente en aquel entonces. De ser un paraíso pasó a ser una comunal en la que predominaban casas de cartón y niños desnudos, sucios y mal comidos jugando en las calles inexistentes. Lo anterior me hizo acercarme al concepto de pobreza de una manera real, no imaginaria. Antes de eso yo soñaba con ser pobre, no recuerdo por qué, pero realmente jugaba a ser pobre hasta que ese día vi lo que realmente la pobreza significaba y cambié mi deseo por ser Presidente de la República. Claro está que ser Presidente no es para mujeres, en aquel entonces fue la respuesta y desgracidamente el día de hoy en nuestro país, una gran cantidad de hombres siguen pensando que ésta, es la respuesta correcta. Leí el día de ayer en un blog a cerca de la realidad argentina, tendrán una Presidente o ¿Presidenta? y me hace llenar de ilusión pensar que en latinoamérica será la segunda y que, posiblemente si gana Hilary Clinton, será la 3 de América y que, en un futuro no muy lejano, yo también pueda decir hay o hubo una mujer de Presidente en nuestro país. Parece una utopía, sin embargo, así como los esclavos durante siglos penaron y sufrieron humillaciones y hoy en día la esclavitud dejó de existir, la mujer está logrando su libertad poco a poco, con los beneficios y perjuicios que esto conlleva. El día que dejemos de señalar la distinción, de notar si es hombre o mujer en tal o cuál cargo, empleo y posición, será el día en el que la verdadera igualdad exista.

lunes 22 de octubre de 2007

silencio

Hoy el aire huele a otoño, a nostalgia y melancolía. Hoy el gélido viento que roza mi cara me recuerda que estoy viva. Las hojas de los árboles que visten de otoño flotan en el aire de esta ciudad y acompañan mis pasos solitarios. Paso a paso voy dejando un poco de mí en el pavimento, estoy haciendo más ligera mi balija, menos pesado mi viaje, más sencillo mi encuentro. La magia de esta ciudad hace grandes los vacíos. Quisiera cerrar los ojos y capturar el otoño, el olor a fresco el frío interno. Quisiera llorar hasta que ya no queden lágrimas en mi interior, quisiera gritar hasta que la voz se extinga, quisiera sonreír hasta que la sonrisa me duela, quisiera vivir, tan sólo vivir. La intensidad y polaridad de mi interior son tan grandes que me asustan.
Las palabras se han ido. Silencio nuevamente.

domingo 14 de octubre de 2007

Sueño

Pasé un fin de semana de cuento de hadas; por fin logré conectar mi alma con el alma del infinito. Ahora, nuestros corazones laten al unísono. He encontrado la pieza faltante en el rompecabezas de mi vida, he encontrado la luz y la obscuridad, el negro y el blanco. He sonreído hasta el cansancio, he amado hasta la inmensidad. Gracias amor de mi vida por llenarme de tanta luz.

jueves 11 de octubre de 2007

y el tiempo pasa

El tiempo se acaba y la cuenta regresiva comienza su ritmo...10...9....8...El tiempo pasa, siempre pasa, no importando si queremos o no esperarlo. Ahora, tengo que volver a la vida real. Decidir qué quiero hacer con mi vida. Es tiempo de volver o de quedarme. De quedarme y compartir mi vida con este alguien que me llena el corazón o de volver a un mundo en el que no me espera nada. La decisión no es mía, el juego es de dos y ambos tienen que tirar a gol. Ahora, sólo me resta esperar. La suerte está echada, sólo falta ver qué mano tiene preparada el destino.
Mientras tanto una sonrisa al porvenir y un suspiro de incertidumbre al futuro.

Una sonrisa

Hoy, me sonreí en el espejo. Mi rostro reflejaba una gran y profunda sonrisa, de esas sonrisas que te hacen brillar de una manera única y especial.
Después de mi sonrisa matutina, esta frase me llegó a mi correo: "Una sonrisa sucede en un instante y algunas veces su recuerdo permanece para siempre", autor Anónimo.
Esta sonrisa que me regalé estará por siempre dentro de mi alma. Toda la vida quiero brillar, con la misma intensidad y honestidad que lo estoy haciendo ahora. Ser tan libre y extender mis alas. Volar una y otra vez.
Te quiero Bianca

viernes 5 de octubre de 2007

El corazón de cristal

Y se escuchó un estruendo ensordecedor tan fuerte y agudo como un alarido: era el corazón de cristal al colapsarse contra el suelo. La fina cuerda que lo sostenía de la luna fue haciéndose cada vez más delgada; el corazón, con sobrepeso por tanto amor, fue cediendo lentamente a la fuerza de gravedad estirando y debilitando a la cuerda que lo mantenía en flotación. Intentaba luchar en contra, hacía esfuerzos por contenter la respiración y "hacerse más liviano", sin embargo, sólo lograba engañar a la gravedad un par de segundos, para que, al relajar, tirara con el doble de fuerza. La cuerda luchaba por su parte, intentaba respirar profundo y concentrarse para no romperse. Amaba al corazón y sabía que, si quería salvarlo, necesitaba estar en perfecta quietud y calma pero el corazón no cooperaba, hacía sus vanos esfuerzos por engañar a la gravedad poniéndola en aprietos cada vez mayores. Un día, el corazón dejó de luchar. Se dio cuenta de que sus esfuerzos eran en vano y se ocupó de observar los cambios en la cuerda: el final, era inminente. Sabía que su destino era, tarde o temprano, colapsarse contra el suelo, ser reducido a millones de partículas inservibles por sí solas, pedazos de sueño que terminarán en un cesto de basura cualquiera.
Aquella mañana, un poco más fría que las que la antecedieron, la cuerda cerró los ojos al ver que la fuerza con la que sostenía al corazón dejó de existir; una parte de ella era tan sólo una tímida línea casi invisible, era casi imposible cargar con el peso del regordete de cristal; era cuestión de tiempo el final. Le mandó un beso en silencio. Él presintió la catástrofe; una noche antes dejó de mirar; estuvo despierto hasta altas horas de la madrugada sintiendo el aire recorrer sus frío cuerpo; sintiendo su fragilidad e inmensidad, sintiendo el amor que lo había hecho grande, sabiendo que esa misma grandeza le iba a ocasionar la muerte. Sólo pudo sonreír. No sintió miedo, no sintió dolor, tan sólo una profunda resignación ante su fatal destino.
Y se escuchó un estruendo ensordecedor tan fuerte y agudo como un alarido; no puedo borrar de mi mente la imagen del corazón reduciéndose a millones de pedazos de amor ni el profundo dolor que ésta me ocasionó. No puedo aceptar que en un instante se convirtió tan solo en un recuerdo, en una imagen difusa que el tiempo se encargará de borrar. El pedazo de cuerda que sobrevivió fue retirado de la luna. Ya no tenía sentido que permaneciera ahí, ya no existe un corazón que colgara de ella en sus noches más plenas.
Sin embargo, todavía no pierdo la esperanza que algún día, en alguna otra luna, exista un corazón alado que sepa volar con tan sólo amar.

jueves 4 de octubre de 2007

Alcohol, Algunos sintomas, causas, y soluciones.

1.-Síntoma: Pies fríos y húmedos.
Causa: El vaso está siendo agarrado en ángulo incorrecto.

Solución: Gira el vaso hasta que la parte abierta quede hacia arriba.
2.-Síntoma: Pies calientes y mojados.
Causa: Ya te measte.
Solución: Ve a secarte al baño más proximo.
3.-Síntoma: La pared de enfrente está llena de luces.
Causa: Te has caído de espaldas.
Solución: Posiciona tu cuerpo a 90º con respecto al suelo.
4.-Síntoma: Tu boca está llena de colillas de cigarros.
Causa: Te has caído de bruces sobre el cenicero.
Solución: Escupe todo y enjuágate la boca con un buen
“gintonic”.

5.-Síntoma: El suelo está borroso.
Causa: Estás mirando a través de un vaso vacío.
Solución: Más de tu bebida favorita.

6.-Síntoma: El suelo se está moviendo.
Causa: Estás siendo arrastrado.
Solución: Pregunta a dónde te llevan por lo menos.

7.-Síntoma: Reflejo múltiple de caras mirándote desde el agua.
Causa: Estás en el inodoro, intentando vomitar.
Solución: Métete el dedo (en la garganta).
8.-Síntoma: Oyes que la gente habla produciendo un misterioso eco.
Causa: Tienes el vaso en la oreja.
Solución: Deja de hacer el payaso.

6.-Síntoma: La discoteca se mueve mucho, la gente viste de blanco y la música es muy repetitiva.
Causa: Estás en una ambulancia.
Solución: No moverse. Posible coma etílico o congestión alcohólica.

10.-Síntoma: Tu padre está muy raro y todos tus hermanos te miran con curiosidad.
Causa: Te has equivocado de casa.
Solución: Pregúnta si te pueden indicar por dónde queda la tuya.

11.-Síntoma: Un enorme foco de luz de la discoteca te ciega la vista.
Causa: Estás en la calle tirado y ya es de día.
Solución: Café y una buena siesta.



(Sacado de Amuchamu)

Una estrellita para mí: 268 días sin humo

268 días sin humo, aproximadamente 8000 cigarros que no me he fumado y 9000 pesos que he dejado de gastar. Desde que dejé de fumar mi vida es otra; dejé de tapar los vacíos con humo y abrí la caja de pandora: una explosión o implosión de sentimientos intensos y constante; flujo continuo de lágrimas y emociones; contacto con mi centro.
Fumar para mí era una extensión de mí. No hay muchas personas (porque ahora ya tengo nuevas amistades como no fumadora) que no me asocien con uno o muchos cigarros. Casi 10 años llenando de humo mis vacíos para que, de pronto, de tajo y sin miramientos, lo erradiqué para siempre de mi vida.
Ha habido muchos cambios desde entonces, me siento otra persona, me siento vulnerable, me siento en contacto con mis emociones, me siento más libre y también más sincera.
Me siento yo. Tenía tantas ideas en la cabeza y desaparecieron en un instante. Bien por mis casi 9 meses sin fumar. Estoy muy orgullosa de mí.

una disculpa


Una disculpa pública a aquellos y aquellas que, en esta búsqueda emocional:

1. Se fueron porque la distancia entre nosotros era muy grande; porque me sumergí dentro de mi burbuja sin darme cuenta de que pasó una vida en tan solo unos segundos.

2. Lastimé con mis acciones, con mis palabras, con mi incertidumbre, con mi indecisión, con mi indiferencia.

3. Pensaron que eran poco importantes en mi vida porque nunca supe demostrar lo mucho que sigfnificaban.

4. Nunca entendí y los que nunca me entendieron.

5. Siempre me entendieron y aún así me alejé.

6. Creyéndome invisible, me alejé del mundo sin darme cuenta de que lastimaba un corazón.

Sobre todo, me pido una disculpa a mí, por las veces que me he lastimado, por todas las veces que he actuado "equivocadamente", por todas las veces que me he juzgado, por todas las veces que he derramado lágrimas por el presente, por el pasado, por el futuro...

El pasado no vuelve, no estoy arrepentida, las decisiones que tomé en su momento fueron las mejores decisiones ya que no tengo manera de comparar el resultado con otra decisión, sin embargo, siendo la persona que soy el día de hoy, viendo hacia atrás, hay muchas cosas que haría distino.

El pasado no vuelve...no me queda más remedio que cerrar, de una vez por toda la puerta, y caminar.

2 de Octubre no se olvida

El 2 de Octubre se cumplieron 39 años de la Matanza de Tlatelolco, en la plaza de las 3 Culturas.
Tras varios meses de inconformidad social, los estudiantes fueron acallados, bajo el gobierno del en ese entonces Presidente de nuestro país, Gustavo Díaz Ordaz, a punta de metralleta, balazos a quemarropa, tanques de guerra y artillería pesada. La evidencia "desapareció", dejando el camino libre a la próxima inauguración de los Juegos Olímpicos en nuestro país.
Se rumora que los balazos duraron toda la noche, que allanaron todos los departamentos circunvecinos y que los cuerpos fueron retirados del suelo con retroexcavadoras y llevados en botes de basura. Hay muchos fragmentos de este hecho, hay muchos testimonios e historias, incluso videos inconclusos y recuerdos rotos. La realidad es que esa noche, se reprimió de una manera fría y brutal a la población mexicana; que en una noche, se dio testimonio de que la barbaridad y la arbitrariedad también pueden infectar la sangre de los gobernantes de nuestro país. Se dio testimonio de que los mexicanos sabemos alzar la voz y también de que sabemos callar. Sin embargo, mientras exista al menos una persona en este país que sea capaz de sensibilizarse ante este hecho, que guarde un minuto de silencio en nombre de luto por las víctimas y de protesta contra el acto, el 2 de Octubre no se olvida.

miércoles 3 de octubre de 2007

olla de presión

Soy una olla de presión hormonal en estos momentos. La rueda de la fortuna de las emociones: del enojo profundo al llanto extremo, de la histeria a la alegría desmedida. He descubierto que en un cuerpo tan pequeño como el mío los métodos anticonceptivos orales son como una bomba en las manos de un niño, a punto de explotar en cualquier momento.
Mi imagen y la imagen del espejo son irreconciliables en este momento. Voy a atarme las manos, encerrarme en un círculo de cristal y huir un par de días antes de que logre comerme vivo a alguien.

martes 2 de octubre de 2007

Caminata

Hoy caminé durante horas completas, dando pasos seguros y precisos en el pavimento. Fui desvistiéndome a medida que el camino avanzaba: me quité primero la playera de preocupaciones, más adelante, me despojé los pantalones de la incertidumbre, unas horas más tarde me quité los zapatos de la angustia y, casi al final, dejé atrás el sombrero de la desesperanza. Tras 4 horas de caminata en esta ciudad anónima, me siento renovada. Mi espíritu es más liviano y he encontrado nuevamente mi centro. Soy una misma otra vez, el rumbo lo marcará los latidos de mi corazón.

un abrazo de luna llena


La gente que quiero, la que realmente está muy cerca de mí, está pasando por etapas muy difíciles. Me duele la distancia porque no puedo extender un abrazo y decir estoy contigo. Cierro los ojos y envío un beso arcoiris y un abrazo de luna llena para acompañar o para hacer un poco menos pesada la carga. Espero que con el rumor del viento puedan sentir mi presencia. Pido al atardecer de este día extienda un poco más sus rayos para tocar su corazón.

¿el camino?

Me encanta ver por esta ventana por la cuál puedo ver el mundo desplazarse. Hay días, como hoy, que me regalo un tiempo de nostalgia. Un tiempo en el que estamos únicamente mi vaso con coca, mi delicioso cigarro imaginario, mi "pijama" y yo. No hay pensamientos profundos, no hay tristeza, no hay alegría ni dolor, sólo esta inmensa sensación de caída libre, de descender desde muy alto, en cámara lenta, sin prisa, liviana y tranquila. "Soy del tamaño de lo que veo" y en este momento, veo un cielo inmenso y un corazón ausente. Soy del tamaño de un vaso con coca y de una inmensa avenida, del color del auto rojo que está en la gasolinera y del tamaño de la retroexcavadora amarilla que se encuentra en la construcción de enfrente. Soy del tamaño de un grano de arroz y de un arcoiris. Escucho una música de fondo, tengo varios días escuchando esta música como fondo a mis pensamientos; viene, tal vez, de algún vecino ensimismado como yo que no sale de su departamento. Debería salir al mundo, recorrer la ciudad, mojarme con esta lluvia que no se acaba, interactuar con gente. Debería no estar aquí, observando cómo pasa la vida, esperando que, un día, me llegue la inspiración para decidir finalmente el rumbo que he de tomar. Por ahora, no voy a regresar. No tengo nada a qué volver, nada me espera, nada me ata, sólo mis recuerdos, la gente que amo, mi escencia.
¿Qué es la felicidad? Un cúmulo de instantes en los que somos nosotros mismos, con pasión y con odio, con alegría y con tristeza. ¡Soy una ruleta rusa emocional! El mundo me sabe nuevamente, me vibra, me palpita por dentro. El domingo estuve leyendo a cerca de la Segunda Guerra Mundial y será tal vez, por estar aquí, que me supo tan amarga, tan cercana, tan familiar. Fui a visitar el museo de la Historia de Berlin y todavía me palpitan las imágenes en el pecho. Las lágrimas fluyeron con una sinceridad desde muy adentro; me dolieron los campos de concentración, y la bomba atómica y la guerra en sí. Me dolió Irak y las Torres Gemelas, me dolió el mundo y, en ese instante, recordé por qué dejé de leer noticias, por qué dejé de seguirlo tan de cerca: me duele la tragedia humana, me duele mi pequeñez y mi indiferencia, me duele lo que somos capaces de hacernos a nosotros mismos como humanidad.
He retomado el gusto por la lectura de biografías e historia. Hay algo místico que me atrae al leer la biografía de personajes célebres, el domingo lo dediqué a los científicos. Enriquecí mi acervo cultural en gran medida al descubrir que la mayoría de las innovaciones tecnológicas se han sucitado en Alemania. Antes incluso de su propagación: la tv, el auto, la bombilla, el teléfono, el motor...este lugar es un semillero de genios y yo, una pequeña observadora del mundo.
No se qué es lo que exactamente quiero hacer con mi vida pero sí se lo que no quiero:

1) Vivir en un lugar en el que las paredes tengan tirol.
2) Un trabajo en el que me tenga que esclavizar y que aplaste mi más íntima escencia. NO QUIERO, NO QUIERO NO QUIERO.
3) No quiero ser un adulto con compromisos sociales, económicos y morales. No quiero sentirme ni comprometida ni atada a cánones que no comprendo ni comparto.
4) No quiero autosabotearme.
5) No quiero encerrarme en mí misma nuevamente.
6) No quiero dejar de tomar coca.
7) No quiero una rutina. Odio las rutinas.
8 No quiero estresarme de más. NO QUIERO, NO QUIERO, NO QUIERO.
9 No quiero dejar de soñar y ver arcoiris.
10) No quiero ser tan autocrítica. Duele, confunde y lastima.
11) No quiero dejar de ver arcoiris, atardeceres, mariposas.
12) No quiero dejar de sonreírle a desconocidos en la calle.
13) No quiero dejar brincar y jugar.
14) No quiero dejar de jugar a las escondidas.
15) No quiero perder la inoncencia.
16) No quiero perder la fe en mi misma.
17) No quiero perder la fe en los demás.
18) NO quiero dejar de creer que la magia existe.
19) NO quiero olvidar a mis amigos.
20) No quiero dejar de tener la capacidad de sorprenderme con las cosas más sencillas.

Me he desprendido de lo que no quiero y, a pesar de no saber con exactitud qué quiero hacer en mi vida, hay cosas que tengo perfectamente claras, que aventaré al universo, con una gran sonrisa y como un decreto:

1) QUIERO SER FELIZ, SI SI SI SI SI QUIERO.
2) QUIERO ESTAR ENAMORADA (ESTOY MUY ENAMORADA Y SI SI SI SI QUIERO SEGUIR ESTÁNDOLO)
3) QUIERO SONREÍR
4) QUIERO ABRIR MI ALMA Y DEJAR FLUIR MI INTERIO.
5) SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI SI QUIERO SER LIBRE Y VOLAR.

otoño desnudo


Me siento perdida en un mundo de "deberías". Tengo 29 años y mi alma sigue siendo de quinceañera....a mi edad, debería probablemente estar comprando una casa, al lado de mi marido perfecto, con un hermoso perro en el patio y posiblemente esperando mi primer o hasta mi segundo hijo. Teniendo un trabajo reconocido y llenando mi cuenta bancaria de ceros (ahorros que me servirán para mañana, algún día, cuando tenga tiempo de usarlos) y, sin embargo, en este momento no tengo ni un trabajo perfecto, nisiquiera un trabajo, ni un hijo ni planes, ni una casa (no tengo nada material más que lo que caben en 2 maletas), ni un coche...sólo sueños y confusión...no se qué quiero en realidad de mi vida...he encontrado el amor y me hace sentir plena...tengo que encontrar qué necesito hacer para llenar mi vida...ya no quiero una vida sin sabor de debería...no quiero sentirme otra vez asfixiada, no quiero sentirme nuevamente que muero...no quiero despertar otra vez y desear no salir de mi casa, sentir opresión en el pecho...no quiero regresar por el momento, no quiero responder preguntas a cerca de lo que haré con mi futuro. He adquirido un nuevo hoby de llorar, la sensibilidad está a flor de piel hace algún tiempo, no puedo evitarlo, las lágrimas se derraman a través de mis ojos con tan solo ver una "simple" puesta de sol. ¿Tengo que crecer? ¿será acaso que tengo que crecer? ¿tengo que avanzar en espirales hacia atrás? No me siento triste simplemente me siento terriblemente confundida, terriblemente desorientada, terriblemente sola, realmente sola.He pensado mucho en gente de mi pasado, he tenido tiempo y oportunidad de hablar con algunos...una inmensa nostalgia me invade en estos momentos, una nostalgia de mí misma, de mi pasado, de mi futuro, de mi presente. Necesito extender mis alas, necesito aquí y ahora, aprender a volar ligera. Necesito sentir que soy libre.
Necesito gritar al infinito y, tal vez, alguien escuche mi canto. Cuánto me gustaría hablar con personas que ya no están en mi vida y, sin embargo, me conocen muy bien. Me he perdido en medio de este bosque sin salida, estoy atrapada en el fondo de mis pensamientos, gélidos y cálidos, estoy dando vueltas sin parar en medio de la calle desierta. Quisiera cerrar los ojos unos instantes y dormir plácidamente unos días. Despertar y sentirme plenamente motivada a explotar por dentro.
Quiero cerrar los ojos y encontrar la raíz...el alfa y el omega...encontrar la flor que enciende la mecha, encontrarme nuevamente.
¿En qué momento perdí el rumbo? ¿En qué momento olvidé quién quería ser y quién era y me convertí en esta sombra de mí? ¿En qué momento mi brújula marcó hacia lugares distintos?. La calma me invade en este instante. La claridad ha llegado a mi vida.